lunes, 26 de enero de 2026

Turbulencias...

 


Siempre he creído que, el corazón no es un puerto seguro, sino un océano en constante tempestad.

La turbulencia emocional no es una metáfora, sino la descripción exacta de lo que ocurre cuando el amor deja de ser una brisa ligera y se convierte en un fenómeno caótico y entonces la calma, puede ser un recuerdo muy lejano.

En la física, la turbulencia ocurre cuando el flujo de un fluido se vuelve irregular, creando remolinos y fluctuaciones imprevistas... bueno, en el corazón sucede lo mismo. Cuando dos historias chocan a distinta velocidad éstas colisionan y el resultado no es un trayecto lineal sino una sacudida tal que nos obliga a aferrarnos al asiento.

Y, cómo no hay un manual de vuelo para los sentimientos, la turbulencia del corazón se manifiesta en formas sutiles... pero devastadoras:

Incertidumbre, una presión "ilógica" en el pecho, los recuerdos que nos consumen ante nuestro presente y la sensación de desasosiego.

Sin embargo, soy fiel creyente de que, aunque sintamos que el mundo se nos desmorona, la turbulencia del corazón es la prueba fehaciente de que estamos en constante movimiento y, eso se traduce siempre en cambios; un corazón estático no vibra; un corazón que ama, por el contrario estará expuesto a todas las corrientes.

El amor, rara vez es un cielo despejado y es allí cuando debemos ser valientes y seguir navegando aun cuando el horizonte desaparezca y solo nos quede confiar en el radar del instinto

lunes, 12 de enero de 2026

De vuelta aqui



Luego de un tiempo ausente, estoy de vuelta.

¿A veces has sentido que, para salvarte a ti misma tuviste que dejar atrás una versión de tí que amabas con locura? 

Cuando decidí soltar eso que me ahogaba (con personas incluidas) aprendí que las emociones son como una montaña rusa que se encuentran muchas veces subiendo y otras tantas bajando: quiero llamar, pero no quiero hablar; me visto para salir de mi encierro pero prefiero quedarme en pijamas y en mi casa; me río a rabiar recordando algo vivido y luego, lloro de pena porque el silencio me aturde

He trabajado tanto en esta versión de mi... darme cuenta que aquellos que dijeron estar siempre, ya no están y lo que es peor, jamás estuvieron en realidad y que hay pequeños detalles que han hecho darme cuenta que existen realidades palpables que me empeñaba en sostener en nombre una amistad poniendo inclusive en riesgo a mi mas invaluable tesoro...

Por eso decidí sanar... primero haciendo una lista de aquello que me hacía sentir mal

Luego, salí a correr... correr siempre ha sido sanador y escribir ha sido parte de mi esencia 

Voy buscando constantemente herramientas que me ayuden a continuar en este mundo que gira tan rápido y que está siempre en un cambio

Habla mi versión en proceso y desde esta ventana espero que, me acompañen como lo hice cuando hace algún tiempo tuve ese hito que me cambio la vida por completo

Aquí

los espero cada semana...