viernes, 3 de julio de 2026

Cenizas

 


Solemos pensar que, las cenizas son el final de algo. Es el rastro frío de lo que una vez ardió con fuerza, la prueba de que algo fue, son los restos grises de una hoguera que alguna vez iluminó en la noche.

Sin embargo, las cenizas no son prueba de destrucción, sino el testimonio irrefutable de que allí hubo fuego, que algo ardió en algún momento. 

El amor real es una llama viva, voraz y ruidosa... un fuego que reduce a la madera con prisa. Un fuego lleno de pasión y calor intenso.

Pero, lamentablemente ninguna hoguera puede arder con la misma fuerza salvaje para siempre; la materia cambia; el tiempo pasa y visualmente el fuego, tiende a apagarse... y es allí donde entran las cenizas.

Las cenizas protegen al calor mas puro... como al amor maduro; aquel menos ruidoso, pero mas profundo y verdadero, capaz de resguardar el afecto cuando las tormentas de la vida intentan enfriarlo. El amor que ha pasado por el fuego de las dificultades, los errores y el perdón, se convierte en un abono sobre el cual se construye una complicidad indestructible.

Por eso amar hasta las cenizas no es amar hasta el final, sino prometer que, aun cuando la forma física de las cosas cambie, la sustancia de lo que construimos por amor, seguirá existiendo

Al final las cenizas, no son el vacío. Son la prueba de que valió la pena arder; la memoria física de un calor que se niega a desaparecer y la promesa de que, donde hubo fuego, siempre quedará la capacidad de volver a encenderlo. 

lunes, 15 de junio de 2026

Vivir


 Vivir, es una sucesión de funciones biológicas; el aire entrando y saliendo de los pulmones, la sangre entrando y saliendo del corazón en cada latido, el segundero avanzando en el reloj y la inercia de cumplir con los días... vivir es simplemente estar.

Pero desde que está el ser amado, la palabra toma otro significado, un significado completamente distinto.

Cuando se ama se aprende que vivir no es solo respirar; es un vuelco en el corazón justo antes de ver al ser amado. No es ver pasar el tiempo; es desear que el reloj se detenga cuando esa persona está cerca de uno.

Vivir es el sinónimo absoluto de la presencia maravillosa de esa persona especial; en el eco de su risa y en la certeza de que en el mundo, a pesar del caos que lo envuelve, es un lugar hermoso si se coincide con el amor.

Antes de amar, se transita los días. Luego de, cada instante al lado del amor de tu vida es la prueba irrefutable de lo que realmente significa estar vivo.

Vivir amando es el latido, el vaivén, el motivo,

Vivir amando es la travesía mas hermosa de todas.

(* aplica para todos los amores)

 

martes, 9 de junio de 2026

Latidos

El amor, cuando es verdadero, se convierte en un metrónomo perfecto.

Ese tic-tac que lo envuelve todo, como la niebla en bosque, o la bruma en mar

Es el latido lo que marca el pulso de nuestras conversaciones; la pausa exacta entre una mirada y la otra; el momento adecuado entre el roce de unos labios y el sentir de ese beso.

El latido del corazón, es un recordatorio de que estamos vivos, presentes y habitando un mismo instante. Instantes mágicos, por así decirlo.

Un latido es como un refugio donde la turbulencia del afuera se calma, transformándose en una melodía constante, intima y compartida con el latido del ser amado.

Un latido recuerda que, el mejor lugar del mundo es, precisamente en donde se escucha el pulso del ser de quien uno se ha enamorado.   

domingo, 31 de mayo de 2026

Huellas



Hay amores que no se miden por el tiempo que duran, sino en lo profundo de la marca que dejan al pasar por nuestras vidas.

Las huellas, no solo hablan de un camino que se ha recorrido, sino de la marca imborrable que alguien deja en nuestro interior. Son como un caminante descalzo sobre la arena húmeda, en donde cada paso es un pacto de silencio con el suelo, una hendidura que cambia el relieve para siempre.

Entonces Amar, en su esencia mas pura, es el acto de escritura mutua entre los seres. No dejamos huellas en el aire, ni en el agua; las dejamos en lo más profundo del ser que amamos. Es la certeza de saber que, incluso si el viento en la distancia sopla fuerte, o si el destino decide cambiar el rumbo de un viaje, ya la superficie de nuestra alma no será la misma... queda como una huella grabada la forma de una mirada, el peso sutil de un abrazo en los días tristes y la resonancia de una voz que en algún momento nos nombró.

Por lo tanto, las huellas son la geografía invisible del amor de aún vive en nosotros.

No se ven a simple vista, pero se sienten en el vaivén de los recuerdos.

El amor verdadero no pasa de largo; se graba en la piedra de nuestra historia. Se graba y deja una huella que por mas que nos empeñemos allí perdurará  


viernes, 8 de mayo de 2026

Extraño

 


Lo mas extraño del amor no es la persona que amamos sino, lo que despierta en nosotros.

El amor, muchas veces actúa como un espejo que deforma y revela al mismo tiempo: descubrimos al amar capacidades de sacrificio, celos, ternura o valentía que no sabíamos que poseíamos.

Amar es encontrar en lo extraño un hogar, sin pretender nunca quitarle su misterio y aceptar que el amor tiene un componente de extrañeza es liberador.

No se trata de descifrar un acertijo mientras se ama; sino de aprender a caminar junto a alguien cuyo paisaje se presente tan vasto y complejo como el de uno mismo.

Al final, lo mas extraño de todo es como dos universos tan distintos logran por un instante hablar el mismo idioma y comunicarse a través del mismo lenguaje por extraño que parezca    

martes, 28 de abril de 2026

Místico


 La intersección donde el afecto humano deja de ser algo terrenal y se convierte en algo supremamente sagrado... lo místico

Amar profundamente es un acto de valentía, donde uno como ser humano debe despojarse de todas sus armaduras y dejarse habitar por el ser que ama. Para entrar en lo místico del amor, uno debe abandonar su ego, sus ruidos y temores, sus miedos. Estar fuera de si mismo.

Y, entonces, ¿no es eso lo que sucede cuando amamos?

Cuando amamos, dejamos de ser el centro de nuestro propio universo; el rostro del ser amado se convierte en un universo infinito y el cariño diario en una forma de escritura sin palabras.

Amar entonces es, en esencia reconocer que existe un misterio en la otra persona que jamás podremos descifrar. Es reconocer que, aunque nuestros cuerpos estén en el mundo real, el sentimiento hacia el ser amado pertenece a eso que la ciencia no puede medir o palpar, pero que el alma reconoce como hogar. Como bien escribió el maestro Willie Colón, en su poética canción "¡Oh, qué será!... "no tiene tamaño y es naturaleza, anda en las bocas y las cabezas".

El amor es ese puente que une lo visible, con lo invisible; lo real con lo místico...

Perderse, para encontrarse... convirtiendo el roce de una mano en un eco de la eternidad.

   

 

jueves, 23 de abril de 2026

Vaiven

 


El vaivén es quizás, la palabra que mejor describe a la coreografía del amor... es el compás de lo incierto.

Ese ir y venir entre la entrega absoluta y el miedo a perderse; entre la risa compartida y el silencio que pasa.

Es ese momento en el que te lanzas hacía el otro, buscando refugio y conexión.

Es el regreso a uno mismo para no desdibujarse, para recordar quienes somos fuera del "nosotros".

Si el amor fuera una línea recta, sería una llanura monótona... lo que lo mantiene vivo es esa oscilación. Como cuando nos mecemos en un columpio: el vértigo de la caída es lo que precede al vuelo mas alto.

Entonces, en el amor el secreto no está en detener el movimiento para buscar una estabilidad; sino aprender a disfrutar del balanceo sin soltarse de las cuerdas o de cadenas de ese columpio.

Así que, al final amar es aceptar que habrá días de resaca y días de marea alta. 

Es entender que el vaivén no es la falta de constancia, sino la prueba de que el sentimiento está vivo, respirando y latiendo a su propio ritmo

Y en ese vaivén, ¿estás en un momento de ida hacia alguien o mas bien en ese regreso necesario hacía ti mismo?