El amor es, un viaje hacia lo desconocido donde el mapa se va dibujando a medida que vamos caminando, dejando atrás la seguridad del comienzo para entrar en un territorio donde no hay garantías, solo la promesa de lo que podemos llegar a ser o sentir
En toda travesía, el exceso de peso es el peor enemigo... en el amor sucede igual. Para poder avanzar hay que soltar las anclas del pasado y dejar atrás todos los miedos que cargamos en la maleta. No se puede amar con una armadura, sino con la piel expuesta, aceptando que el clima puede llegar a cambiar en cualquier momento.
Lo que si es hermoso de la travesía, es que cuando es compartida no solo se busca llegar al destino, sino que amando nos convertimos en un lente que mira todo desde la perspectiva del amor. Entonces, "las tormentas" pueden ser una anécdota de resistencia; el silencio deja de ser un vacío para volverse complicidad; y el camino difícil se hace mucho mas transitable porque habrá otra mano que sostiene la nuestra.
La verdadera travesía, no es cruzar océanos, sino permitir que otra persona recorra nuestros rincones más privados y decida quedarse a explorar nuestros desiertos y los jardines que nos habitan

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